Departamento de Cultura y Política Lingüística

Fábrica Konsoni

Konsoni es el depósito de patrimonio industrial mueble del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco. Cerrado al público por su naturaleza de almacén, durante los últimos meses se han realizado visitas guiadas para el público general, a fin de poner en valor los cientos de piezas que allí se custodian.

Ante el momento excepcional en que nos encontramos, y suspendidas por razones obvias las visitas, hemos querido seguir abriendo las puertas de Konsoni, aunque sea de manera virtual, mostrando cada semana una pieza de la colección y subrayando su significación e importancia.

Esta actuación se realiza en colaboración con la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP) con quien a menudo colabora este Departamento.

Konsoni pieza a pieza:

LOCALIZACIÓN CONTACTO
Zorrotzaurreko Erribera, 18, 48014 Bilbo, Bizkaia Tel. 681-213539
Correo electrónico: konsonilantegia@gmail.com

Todos los viernes, el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco abre al público las puertas del Depósito de Patrimonio Industrial Mueble ubicado en las antiguas instalaciones de la empresa Consonni, en Zorrotzaurre (Bilbao), junto a la ría. Se trata de una iniciativa del ejecutivo autónomo en colaboración con la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública.

Konsoni Lantegia es un almacén donde el Departamento de Cultura y Política Lingüistica del Gobierno Vasco deposita todo el material industrial mueble considerado Patrimonio Cultural.

Quien se acerque a este viejo almacén podrá encontrar cerca de 2.000 piezas: motos antiguas, camiones de bomberos, linotipias y material de imprenta, restos de la industria minera y su sector auxiliar, anclas, una grúa portuaria, motores, prensas hidráulicas, maquetas… Un amplio listado que sin duda llamará la atención de las visitas, bien por haber sido parte de su historia personal, bien por encontrarse ante un patrimonio cultural tan poco conocido como sorprendente.

Su origen está en los años 80 del pasado siglo, cuando la reconversión industrial dejó en el camino una buena parte de nuestra industria. De la recogida masiva de maquinaria industrial de aquellos años se ha pasado a una recepción más pausada de materiales, como consecuencia de una mayor estabilidad en nuestra industria y la apertura de un nuevo ciclo.