Simonidesek bere istorio margotuekin ¶espazioa konkistatu du
- DataMaiatzak 24
- Gaia Ikusizko arteak
El artista muestra desde el viernes en la sala vitoriana 23 cuadros donde narra hechos cotidianos e imaginados, con una gran variedad de situaciones y personajes
Sabe que ha estado haciendo cosas mal vistas. Y todavía las hace, aunque la mirada de algunos hacia esos mismos asuntos no vaya tan condicionada por unas lentillas de prejuicio. Vamos, que Ernesto Murillo, más conocido como Simónides, mantiene su línea de personajes e historias –con notas de humor aquí y allá– en sus cuadros. «En mis exposiciones, la mayoría de la gente pasa un rato entretenido, son variadas», explica el artista que mostrará a partir del viernes sus obras en la sala ¶espazioa (inauguración, 19.30 horas).
El local del número 6 de la calle Costa Rica acogerá –de lunes a viernes, en horario de 17.00 a 19.00 horas y hasta el 22 de junio– un conjunto heterogéneo y diverso, en el que temáticas, estéticas y formatos presentan distintas vertientes del trabajo creativo de Simónides. Eso sí, el espacio expositivo es el que los asiduos a la sala que coordina José Vicente Cos conocen bien. Así que no hay grandes piezas. «El mayor cuadro es de un metro», indica el pintor, que aporta obras de pequeñas dimensiones, incluso de 30 o 40 centímetros de lado.
Pero si, como algunas personas repiten, el tamaño no importa, en los cuadros de Ernesto Murillo tampoco es un elemento clave. De hecho, dentro de los encuadres se pueden hallar numerosos detalles, narraciones que invitan a completar en la mente los antecedentes o consecuencias o seres tan chocantes como gente con crestas de ave, pies reptilianos o cabezas de pato en lugar de pies, que pasean por un suelo en el que se encuentran desde plumas hasta un huevo frito.


