Txokolate zaporea duen museo bat
- DataAbuztuak 17
- Gaia Museoak, Ondarea, Bestelakoak
Hay museos y museos, pero hoy visitamos el museo más dulce que se puede visitar: un museo que sabe de chocolate... y sabe a chocolate
Rafa Gorrotxategi ha hecho realidad uno de sus sueños: abrir su propio museo del chocolate. El artesano tolosarra, gran amante de la etnografía, la antropología y la historia del País Vasco vinculada al cacao, al igual que su padre, ha conseguido reunir en su obrador de Usabal una de las mayores colecciones de chocolateras y a través de los enseres y la maquinaria que se expone el visitante puede conocer la evolución de la fabricación del chocolate. Una visita irresistible, apta para los amantes del chocolate.
Rafa Gorrotxategi lleva mucho tiempo recopilando metates, chocolateras y todo tipo de utillería. "Quería crear un museo diferente; es pequeño y original, y muy enfocado a la evolución de cómo se fabricaba el chocolate", explica el artesano, al tiempo que avanza la próxima publicación de un libro sobre historia del chocolate en Euskal Herria.
En el nuevo espacio expositivo de Rafa se puede comprobar que el cacao arraigó en el País Vasco de la mano de un oficio milenario: el de la cerería. Sobre una que data del siglo XVI fundó, precisamente, su padre, Joxe Mari Gorrotxategi, el primer museo en la calle Letxuga en los años 80, que documentaba cinco siglos de historia cerera, confitera y chocolatera.
El museo que Rafa Gorrotxategi ha abierto en su obrador de Usabal presenta un nuevo formato, presidido por una sala de catas y proyecciones, abierta a nuevas experiencias y la interactividad. De espacio en espacio, ordenados temática y cronológicamente, en el txoko de la cera y la miel el visitante puede encontrar colmenas horadadas en troncos de roble donde tejía sus paneles la abeja negra, ruedas para la elaboración de velas y argizaiolas centenarias.


