Ibaiuda Festibala: musika, arte eszenikoak eta auzolana

  • Ibaiuda Festibala: musika, arte eszenikoak eta auzolana

Con la llegada de las vacaciones las calles de Euskal Herria acogen multitud de festivales. Algunos tienen grandes presupuestos y mueven a un gran número de público. Pero existen también iniciativas más modestas que, con medios limitados, son capaces de componer una oferta cultural de calidad. Esa es la historia de Ibaiuda Festibala, una propuesta que cumple cinco años el 14 de julio y que tiene lugar en Berantevilla, localidad alavesa declarada Conjunto Monumental. Nos la ha contado Lara Anuncibay, voluntaria de la organización.

 

Ibaiuda se puso en marcha hace ya cinco ediciones. ¿Qué buscabais con la organización del festival?

Nuestro objetivo principal es fomentar la educación y sensibilización de todos los públicos –y en especial de la gente más joven– en la música y su diversidad de géneros, así como en las artes. Este es el motivo de que nuestro festival cuente con muchas actuaciones de calle en las que se puede disfrutar no solo de actividades musicales, sino también de la danza, la pintura o el teatro.


El colectivo de Montaña de Berantevilla junto a un grupo de voluntarios y voluntarias saca cada año la cita adelante. A nivel organizativo, ¿contabais con alguna referencia o experiencia anterior, o era la primera vez que os embarcabais en un proyecto de este tipo?

Organizamos el festival gracias al trabajo voluntario de mucha gente a quienes nos une la pasión por la música y las artes. En el grupo había quien nunca había tenido ningún tipo de experiencia previa, si bien es cierto que anteriormente a este festival también se llevó a cabo otro, llamado Qonfussion, en el que parte de nosotros participó activamente, lo que nos ha permitido recoger alguna idea.


 

Siendo así, ¿cuáles son las dificultades a las que habéis tenido que hacer frente?

Nuestro mayor obstáculo es la falta de patrocinadores, ya que se trata de un festival joven y nuestra dificultad, como en la mayoría de estas iniciativas, es el dinero. La ayuda principal proviene del Ayuntamiento y de la Junta administrativa, pero al ser un pueblo pequeño, las cantidades que nos pueden aportar también lo son. Durante todo el festival tenemos instalada una txosna y la recaudación se destina íntegramente a hacer frente a los gastos de la organización.


Berantevilla es una localidad de apenas 500 habitantes, ¿qué ha supuesto el festival para el pueblo?

Somos un festival modesto y lo cierto es que sabemos que este no supone un fuerte motor económico ni turístico para el pueblo. Pero sí que ha supuesto un gran impulso emocional, pues sirve como nexo de unión entre los y las jóvenes encargadas de organizarlo y el resto de personas del pueblo, que no dudan en prestar la ayuda necesaria para que sea todo un éxito y nos mantenga las ganas de seguir realizándolo año tras año.

 

 

Es un día muy bonito y especial para la gente. Al abarcar las actuaciones todo tipo de edades, tanto jóvenes como mayores tomamos la calle para disfrutar del festival. Y ese es nuestro público, gente joven y no tan joven a quien le guste disfrutar con la música y las artes escénicas y quiera pasar un día estupendo.


Música y artes escénicas de calle se van intercalando en un programa que tiene lugar en una sola tarde. Teniendo en cuenta que el año pasado participaron más de 40 artistas, ¿cómo planteáis las actividades?, ¿cómo se organiza el festival?

Nuestra idea es que las actividades no se solapen, sino que sean consecutivas, para poder mantener al público entretenido de principio a fin. Esto es posible gracias a que disponemos de dos ambientes/escenarios en los que se van alternando los y las artistas. Las actuaciones de calle se sitúan alrededor de la plaza principal donde están ubicados estos ambientes, lo que ayuda a que se respeten los horarios.


¿Cuál es el programa de este año? ¿Qué actuaciones destacaríais?

El festival dará comienzo a la tarde con la actuación de un DJ y sus ritmos de blues jazz y soul y con la realización de un taller de graffiti. Seguidamente tendremos un taller de percusión y un espectáculo con instrumentos reciclados. Más tarde se alternarán las actuaciones circenses y los diferentes conciertos y por último finalizaremos el festival con otra actuación de un DJ.

Ibaiuda Festival no es un festival con cabeza de cartel y todas sus actuaciones son de calidad, si bien es cierto que en esta edición sobresalen las actuaciones de circo y teatro, de gran sencillez y calidad.


 

¿Qué retos os planteáis de cara a futuras ediciones?

Nuestro reto es seguir manteniendo la ilusión de los y las organizadoras. Siempre que podamos contar con gente como la que ahora tenemos, el festival seguirá vivo y será un referente en la zona. Además, nuestro deseo es atraer cada año más público, gente que disfrute con la música, el baile, el teatro… y que quieran pasar un gran día en Berantevilla.


(Berezi hau 2018ko uztailaren 2an argitaratu zen)