José Luis Rebordinos: «Urrezko Maskorra komedia amerikar bati emateak aurreiritziak hausten ditu»
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- Gaia Ikus-entzunezkoa
Tras la clausura del la 65ª edición del Zinemaldia, su director seguía ayer trabajando. Citó a este medio en el Hotel María Cristina, donde pasó el día despidiéndose de los cineastas.
Rebordinos hizo balance con este medio de la última edición del Zinemaldia, desde la película ganadora de la Concha de Oro, The Disaster Artist, de James Franco, basada en el rodaje de la película The Room, considerada la peor película de la historia; hasta del futuro del festival y de sus retos de futuro.
Tommy Wiseau, director de ‘The Room’, tiene que estar riéndose.
-Supongo que ha visto The Disaster Artist y creo que tiene que estar contento. Te ríes mucho con su historia pero la película le tiene bastante respeto. Además de una excelente comedia, es un canto de amor al cine y a los locos que quieren hacer cine. Creo que a alguien como Wiseau, que tiene pinta de ser un loco, no le disgustará cómo le han retratado en la película.
Precisamente, solo en la cabeza de un loco entra que una historia como la rodea a de ‘The room’, acabe con la Concha de Oro del Zinemaldia.
-Sí. The Room es un desastre absoluto de película, de pronto, a la gente de le hace mucha gracia porque ha pasado la línea del disparate y se convierte en un mito. A mí lo que me gusta de la película de James Franco, es cómo trata ese cine dentro del cine. La película está llena de cameos de gente que alegra el cine. Hay un juego metalingüístico muy bonito. Seguro que él está encantado y muriéndose de risa, diciendo que lo que empezó siendo un desastre total, ahora gana premios en festivales internacionales de la mano de alguien que lo ha trasladado a la ficción.
El propio James Franco se mostró “sorprendido” por haber ganado.
-Él ya estaba sorprendido por haber sido seleccionado. Es curioso, porque esta es una película que va creciendo. Nos puso sobre su pista la propia Warner España. Nos llamaron para decir que creían que nos iba a gustar. Nos fuimos a Madrid, nos hicieron un pase privado y, efectivamente, nos encantó. Les dijimos que la queríamos a competición. También hablamos con Toronto, que es un festival amigo, y les preguntamos qué les parecía y también les había gustado. Toronto la cogió también. A partir de la concesión de la Concha de Oro, va a tener un recorrido más largo. Cuando recibí a James Franco me dijo que se había sorprendido muchísimo cuando le dijeron que Donostia le ofrecía entrar en la competición oficial. Creo que el tiempo nos ha dado la razón.
También llama la atención que se haya premiado una comedia, algo no muy habitual.
-No es habitual. Tampoco lo es, en nuestro festival, que se otorgue la Concha de Oro a una película americana. Creo que es bueno porque rompe ciertos prejuicios.
No sé si este premio tiene que ver con el factor descompresión. Es decir, con esa flor cómica que surge en una Sección Oficial llena de dramas.
-En la Semana de Cine Fantástico y de Terror, cuando proyectábamos cortometrajes, siempre había uno al que decíamos que era el corto vaselina. Aquel que entre uno y otro te venía muy bien porque te echabas unas risas. Los festivales tenemos tendencia hacia lo solemne. Por otro lado, es difícil encontrar buenas comedias, porque no las hay. Este año, la primera comedia que nos entró fue C’est la vie, una comedia clásica, y yo estaba muy contento porque por lo menos teníamos una comedia. Luego vimos So help me god y nos pareció que también tenía su punto. Por último, vimos esta película que nos encanto. Creo que tiene un efecto refrescante. Esta película tiene muchas capas y no me extraña que el jurado se haya fijado en ella, es una radiografía del cine y la sociedad americana bastante interesante.
John Malkovich afirmó durante este festival que había que premiar a una buena película que necesite “un empujón”. ¿Es el caso de ‘The Disaster Artist’?
-Creo que a las dos les va a venir muy bien. Aunque The Disaster Artist sea una película de una majors, es una película rara para un estudio de Hollywood. Que fuera seleccionada por el Zinemaldia y por Toronto ya la puso en otro lugar. Que haya ganado el premio le va a servir para que en muchos países en los que no iba a proyectarse en salas, ahora lo haga.


