Ane Rodríguez: «Jendeak 'Tabakalera ez da niretzat' sentitzea ekidin nahi izan dugu, kosta ahala kosta»

  • Ander Izagirre, Maider López, Pablo Malo, Ane Rodríguez y Sara Morante, antes del inicio de la charla. / MIKEL FRAILE

  • DataIrailak 7
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La directora de Tabakalera charla con cuatro creadores de distintos ámbitos para realizar un balance de este primer año de actividad del centro de cultura contemporánea

A punto de cumplir un año de vida, Tabakalera ha desarrollado una actividad tan intensa como controvertida. En esta charla entre la directora del centro, Ane Rodríguez, y cuatro creadores de distintos ámbitos artísticos -el realizador Pablo Malo, la artista Maider López, el escritor Ander Izagirre y la ilustradora Sara Morante-, resulta apenas necesario poner temas sobre la mesa porque los propios participantes los proponen y de unos pasan con naturialidad a los otros. El nivel de exigencia de las exposiciones, el papel de Ubik y el equipo de mediadores, la sala de cine, los riesgos de incurrir en el elitismo, la influencia de la Capitalidad o las perspectivas del próximo año son algunos de los temas que afloran durante la charla.

¿Es Tabakalera a día de hoy lo que imaginaban hace un año?

Pablo Malo: Yo siempre he estado muy a favor de que existiese, aunque me parecía un lugar espectacularmente grande, más para ciudades como Madrid o Barcelona. Al final, me da la sensación de que hay una necesidad de justificar constantemente los espacios. Ha sido un proceso tan tortuoso que parece que hay que ir llenando todo de actividades. Es un poco abrumador, hay un exceso de actividades que te impide tener una comprensión absoluta sobre lo que se está haciendo.
 

Pablo Malo: ¿Y no tienes la sensación de que la programación, más que animar a la gente a venir a Tabakalera, crea cierta aprensión?

Maider López: ¿Pero has visto cómo están de gente los espacios ahora mismo? Un martes, a la una del mediodía. ¿Has visto a cuántas personas nos hemos cruzado?

Pablo Malo: Pero hay que diferenciar a las personas que han venido a actividades concretas y otras que están dando vueltas por aquí o jugando al balón. Me refiero a que la programación es demasiado farragosa.

Sara Morante: Yo no tenía expectativas definidas. Normalmente he venido a algo concreto, a ver cómo había quedado el edificio tras la reforma o a una exposición determinada. Y me ha sorprendido la biblioteca Ubik, me parece un espacio alucinante. Sí estoy de acuerdo en que es un edificio enorme cuyo proyecto se desarrollará a medio o largo plazo. Hay que lanzar globos sonda para ver qué actividades calan.

Ander Izagirre: Mi posición es la contraria a la de Pablo. Soy un usuario que ha aprovechado mucho el centro, me ha sorprendido y me ha gustado, y tengo la sensación de que hay tanto espacios como actividades que aún no conozco. Voy descubriendo Tabakalera poco a poco. Como yo no me preocupo de las cuentas y de si determinada actividad está bien o mal rentabilizada, ni sé si es sostenible, me quedo con que me gusta que haya una gran variedad de actividades. Ya sé que es una especie de jungla con un montón de ecosistemas -perdón por la palabra-, pero para mí es atractivo. Vengo con una sensación de estar perdido que no me disgusta.

Pablo Malo: A mí lo de Ubik me parece estupendo, que no haya duplicidades con el Koldo Mitxelena, ni se convierta Tabakalera en una especie de 'casa de cultura madre'. Tengo más dudas con los Hirikilabs, que me aturullan un poco. Ahora, uno de los mayores aciertos de Tabakalera es haber aglutinado al Zinemaldia con el Instituto Etxepare, Zineuskadi y sobre todo, dignificado la Filmoteca Vasca, que estaba en un lugar absolutamente lamentable.

Ane Rodríguez: Estoy de acuerdo con que puede parecer una programación abrumadora, pero tiene que ver con todo lo que está ocurriendo este año en el conjunto de la ciudad. Tabakalera ha acogido muchas actividades de Donostia 2016 y el nacimiento de las dos ha sido paralela. De cara a 2017, yo sí que espero que las cosas sean más razonables en términos generales. Para nosotros también es un experimento total porque nos sabemos la teoría pero hay que llevarla a la práctica, observando las reacciones con globos sonda. Una cosa que hemos querido evitar a toda costa es que la gente sienta que «este lugar no es para mí». Estamos en plena evaluación de cómo ha ido el curso: habrá cosas que no haremos más y otras en las que incidiremos porque sí han funcionado o para que lo hagan.

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