Kultura eta Hizkuntza Politika Saila

Zupiria sailburuak espainiar estatuaren hizkuntza aniztasuna errespetatzeko eskaria egin du Instituto Cervantes-eko zuzendarien urteroko topaketaren irekiera ekitaldian

Argitalpen-data: 

Kultura eta Hizkuntza Politikako sailburu eta Eusko Jaurlaritzaren bozeramaile Bingen Zupiriak Instituto Cervantes-eko zuzendarien urteroko topaketaren irekiera ekitaldian parte hartu du gaur Donostiako Tabakalera kultura garaikidearen nazioarteko zentroan. Letizia erregina buru izan duen ekitaldian Espainiako Gobernuko ordezkaritza eta Donostia eta Gipuzkoako agintariak bildu dira beste hainbat gonbidaturekin batera.

Bere hitzaldian, Zupiria sailburuak, espainiar estatuaren hizkuntza aniztasuna errespetatzeko eskaria egin du, euskara bezalako hizkuntzen biziraupena bermatu ahal izateko.

Hauxe da Zupiria sailburuak Tabakaleran egin duen hitzaldia:

Letizia andrea, Espainiako Erregin hori, Euskadiko herritarron izenean, gogo onez goraintzi, bake eta osagarri.

Kanpo gaietarako, Europar Batasunerako eta Kooperaziorako Espainiako Gobernuko Ministro jauna,

Cervantes Institutuko zuzendari jauna,

Munduan zehar Cervantesek zuzendari zaituzten jaun-andreak.

Gipuzkoa eta Donostiako agintariok.

Jaun andreok, egun on guztioi.

Beste ezer baino lehen, nire esker ona Cervantes Institutuko zuzendariari, Euskadi, Gipuzkoa eta Donostiako erakundeen izenean, Donostia aukeratu duzuelako zuen urteroko bilkura egiteko.

Ongi etorri Euskadira.

Han pasado más de cuatrocientos años desde que Miguel de Cervantes publicó “El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”.

Me van a permitir que me dirija a ustedes “en mala lengua castellana y peor vizcaína”, como lo hiciera, según el narrador del Quijote, el hidalgo vizcaíno en su encuentro con el caballero manchego.

Es el “valeroso vizcaíno” don Sancho de Azpeitia uno de los primeros personajes que don Quijote encuentra en su periplo, poco después de enfrentarse a los molinos de viento.

El relato del encuentro entre don Quijote y el Vizcaíno queda súbitamente interrumpido.

Será en la denominada segunda parte del Quijote, cuando el narrador lo recuperará, mediante un “cartapacio”, hoy diríamos carpeta, escrito “en caracteres arábigos”, que un morisco traducirá para él.

Esos capítulos del Quijote son, sin duda, el reflejo de una Castilla plurilingüe en la que junto a la lengua castellana se citan, al menos, el vizcaíno y el árabe.

Hoy, cuatrocientos años después, los habitantes de estas tierras vascas somos conocidos como vascos y vascas, hemos progresado adecuadamente en el conocimiento y el uso del castellano, aunque aún mantengamos el acento que nos delata, y seguimos hablando, no sé si bien o mal, la lengua que, en vez de vizcaíno, llamamos en castellano euskera, vascuence o lengua vasca, y en vasco, euskara.

Sesenta años antes de la publicación del Quijote, Mossen Bernat Etxepare, un sacerdote navarro que vivió en persona el conflicto armado que los monarcas de Castilla/Aragón, Navarra y Francia protagonizaron con el objetivo de apoderarse del reino de Navarra, publicó su obra “Lingua Vasconum Primitiae”, que podríamos traducir como “Los primeros frutos de la lengua de los vascos”.

En esa obra, que por lo que hasta ahora sabemos fue la primera impresa en lengua vasca, su autor, el sacerdote bajonavarro y vascofrancés Etxepare, hiló una serie de poemas versificados en los que invitaba a los vascos, “baskoak”, a conservar la fe, gozar del amor y fomentar la promoción del euskera fuera del hogar, en el baile, en la plaza, y en el mundo: “euskara, habil mundu guzira”.

Aquel sacerdote y poeta da hoy nombre a nuestro instituto cultural, Etxepare, encargado de difundir la lengua y la cultura vasca en el mundo.

El Quijote presenta un país de múltiples patrias, una comunidad plurilingüe, una característica que, aunque la oficialidad no siempre haya reconocido, ha caracterizado el devenir del reino de Castilla y luego de España, desde sus orígenes hasta hoy.

Como ciudadano español y europeo de nacionalidad vasca, me siento afortunado de conocer el castellano, una de las lenguas con más importancia y proyección de futuro que en el mundo que nos ha tocado vivir existe.

Y a la vez, en mi calidad de miembro de la comunidad vasca, me siento orgulloso de conocer y hablar la lengua vasca.

Vivo con satisfacción la halagüeña situación del castellano.

Es el castellano una de mis dos lenguas propias, lengua oficial del estado español y de muchos países en el mundo, posee un potencial enorme para extenderse en todo el planeta y convertirse en una de las lenguas francas que una parte de la humanidad utilizará para comunicarse.

Como vasco hablante siento también el orgullo de conocer y hablar la lengua más antigua de Europa, que por el empeño de sus hablantes sigue joven, y útil para la comunicación, en un mundo en el que las lenguas no hegemónicas, es decir, la mayor parte de las que aún se hablan en el planeta, se encuentran en peligro de extinción.

Me gustaría que ustedes, embajadores de la españolidad en el mundo, fueran capaces de entender la angustia de quienes además del castellano compartimos nuestra mente y nuestra comunicación con otra lengua, el euskera, el catalán o el gallego, pueden desaparecer.

El castellano no está hoy en riesgo en ningún lugar de España ni del mundo en el que es conocido o hablado.

El resto de las lenguas vivas del estado español, entre ellas el euskera, sí lo están!

Señores y señoras representantes del Instituto Cervantes en el mundo, me gustaría que fueran ustedes capaces de entender y asumir, como representantes que son de la riqueza lingüística del estado español, el sentimiento trágico que muchos ciudadanos y ciudadanas vivimos y sentimos por nuestras lenguas y por su supervivencia, que normalmente quedan eclipsadas, relegadas y olvidadas a la sombra del castellano, como consecuencia de la desidia y una determinada concepción del estado español.

Me gustaría también que fueran ustedes conscientes del enorme esfuerzo y compromiso protagonizado por la comunidad vasca, que ha conseguido mantener viva su lengua y extenderla a todos los ámbitos de la vida, como son la educación, las instituciones, el trabajo, los medios de comunicación, la cultura, el entretenimiento o el mundo digital.

Descendientes de quienes se esforzaron por mantener viva la lengua vasca, vivimos ese compromiso con orgullo, y nos desvivimos por encontrar oportunidades para que nuestra lengua pueda pervivir y seguir siendo lengua viva y herramienta de comunicación.

España es un estado plurilingüe.

Buena parte de sus ciudadanos y ciudadanas convivimos en comunidades que además del castellano hablan otras lenguas propias.

Creemos que es obligación del Gobierno de España asegurar su supervivencia y su uso, y adoptar las medidas necesarias para asegurar su futuro.

Es obligación de la Corona, de todas las estructuras institucionales españolas y de una institución tan relevante como el Instituto Cervantes difundir la naturaleza plurilingüe de España.

El carácter plurinacional y plurilingüe del estado español es un valor que debería ser aceptado y defendido por las instituciones del Estado con orgullo, como un rasgo de su identidad.

Es el mismo reto que la Unión Europea tiene planteado con su pluralidad de naciones y lenguas.

Estamos convencidos de que su futuro y éxito dependerán de la defensa contundente y convencida de esa pluralidad.

Eskerrik asko.