Juanjo Mena: "Hemen musika egin daitekeen adibidea eman da; BBCko musikariek euren musika tresnak saldu behar izan dituzte"
- DataApirilak 21
- Gaia Musika
Pronto hará las maletas para dirigir el Cincinnati May Festival. A pesar de que muchos programas se han caído, Juanjo Mena sigue trabajando sin descanso
El maestro Juanjo Mena (Gasteiz, 1965) está considerado uno de los directores más importantes del panorama internacional. Con tan solo 16 años ya empezó a dirigir escolanías y a los 18 formó su primer coro. Después, vino la dirección de la EGO, la de la Sinfónica de Bilbao, las grabaciones de música de Jesús Guridi y Andrés Isasi, el debut, como director invitado, con la Orquesta Sinfónica de Baltimore, y en 2010 su elección como titular de la BBC Philharmonic Orchestra, formación que condujo hasta 2017, cuando decidió repensar su futuro y tener más tiempo para decidir.
Le pilló el confinamiento en Minnesota...
—Así es, dirigiendo un concierto ya sin público, para la radio con un programón, la Sinfonía Leningrado y el Concierto para piano número 2 de Rachmaninov. De hecho, tuve problemas para volver a casa, porque los vuelos se habían cancelado. Durante esos meses, aproveché para seguir trabajando viendo cómo todo se caía. Aunque tengo que reconocer que en el caserío de Legutiano, con mi mujer y mis dos hijos, tuvimos un confinamiento diferente; es muy grande, con jardines y vista a los pantanos. Pudimos pasear por las montañas de alrededor. No había tanta gente, éramos menos de 2.000 personas, sin restricciones horarias como hubo en muchos sitios.
¿Desde cuándo no había pasado tanto tiempo en casa?
—La familia no está acostumbrada a tener a su padre en casa, y de repente, aparece todos los días, y piensas: ahora cómo nos organizamos (risas). Pero ha sido muy bonito poder vivenciar esta situación con la familia. Estoy casi todo el año fuera de casa, aunque he intentado volver siempre a tiempo para compartir con mi familia los momentos importantes.
Ha sido uno de los primeros directores de orquesta que antes ha regresado al escenario...
—Nada más acabar el primer confinamiento, en junio del año pasado, todo el mundo quería hacer cosas en España. El 23 de junio, por fin, pude ir a ensayar con la Orquesta Sinfónica de Galicia para acudir al Festival de Granada. Se celebraron también el festival de Santander, la Quincena donostiarra... Era como demostrar que estábamos aquí con nuestra música. Durante el confinamiento fue un gran esfuerzo de medios y de estructuras, en el que los músicos aceptaron un tipo de trabajo al que no estaban acostumbrados. Pero después, España, y Euskadi especialmente, han dado una imagen, una demostración de que se puede hacer música. Tenemos orquestas públicas, pagadas con dinero público y tenemos que tener también en cuenta que debemos atender a nuestro público. Aquí han funcionado muy bien la Orquesta de Bilbao, la de Navarra y la de Euskadi. Han hecho un buen trabajo desde el principio para demostrar que se podía tocar en tiempos de pandemia con distancias y con medidas de seguridad.


