Joseba Cabezas: "Jakina ekonomia salbatu behar dela, baina guztiona, baita kulturala ere, zeina oso garrantzitsua baita"

  • Joseba Cabezas:
    Joseba Cabezas, Jazzargia Alex Larretxi

  • DataUztailak 6
  • Gaia Musika

Como tantas otras apuestas culturales de Gasteiz, Ondas de Jazz no ha podido desarrollar la mitad de su programación a causa del covid-19. Aún así, Joseba Cabezas no descarta poder hacer una audición al aire libre, mientras piensa ya en la decimoquinta edición

"Claro que hay que salvar la economía, pero hay que salvar la de todos, incluso la cultural, que es sumamente importante. Y si no, yo sería partidario de que la cultura se parase completamente, que, por una vez, demostrásemos que sin cultura no se puede vivir". Así lo apunta Joseba Cabezas mientras tiene sobre la mesa el cierre de la actual edición de Ondas de Jazz y los planes para el decimoquinto aniversario del programa cultural y educativo.

Casi la mitad de la programación de Ondas de Jazz se ha quedado congelada en el limbo por la aparición del coronavirus. ¿Sensación de tristeza o...?

–Sensación dolorosa, mala... Aquí se ve, además, la diferencia entre un programador grande y uno pequeño. El gran programador, con esos carteles espectaculares que tiene y que cuentan con un apoyo económico importante también desde el punto de vista institucional, sufre, como no podría ser de otra forma. Pero al pequeño, que tiene menos recursos humanos y económicos, le duele todavía más. Has estado todo un año trabajando para que al final pase algo como esto y es muy doloroso. Nos hemos quedado sin poder dar la Makila de Honor a Ricard Miralles, aunque nos gustaría poder entregársela en algún momento. Nos hemos quedado sin las fechas de los combos de Luis Aramburu y Jesús Guridi, y de las big bands, que son momentos muy especiales para ellos y para nosotros, para la filosofía de lo que es y representa Ondas de Jazz. Y sin la clausura, que era algo también muy interesante con Gonzalo del Val, Marco Mezquida, David Mengual y la Orquesta de Cámara Gregorio Solabarrieta. Era un cierre maravilloso. A mí me gustaría que ese último concierto estuviera en la programación de la próxima edición. De hecho, estamos mirando la posibilidad de que sea el primero, que sea la audición que abra el quince aniversario del programa.

Para hacer posible la cita es indispensable el trabajo de la asociación Jazzargia, pero también el apoyo del Ayuntamiento de Vitoria. ¿Qué le han trasladado desde la institución?

–La relación ha sido buena. Cuando no quedó más remedio que tomar la decisión de suspender, hablé con el departamento de Educación, que es del que dependemos, para ver si podíamos posponer todo más allá de las fechas límite del convenio que tenemos firmado. Nos dijeron que sí. La idea es acercarnos a noviembre para intentar acabar con el ciclo de alguna manera. No nos quisiéramos despedir de esta edición y pasar a la siguiente sin más. Nos gustaría hacer algo. Además, creo que a la ciudad le hace falta. La concejal Estíbaliz Canto nos hizo la propuesta, sin perder nunca de vista las medidas de seguridad e higiene, de salir a la calle, de hacer un Ondas de Jazz en la calle, que es algo que hasta ahora no hemos hecho nunca. No me pareció mala propuesta, todo lo contrario. Pero claro, para eso no nos podríamos ir a noviembre, tendría que ser a finales de este mes o en agosto o septiembre. Estamos en ello, viéndolo cómo poder hacerlo y además bonito, incluso pudiendo llevar a cabo la entrega de la Makila de Honor. Todo se está hablando y un poco en el aire, pero la predisposición por parte del Ayuntamiento es muy buena. En el Consistorio nos han atendido desde el minuto uno y hemos podido intercambiar propuestas.

Informazio osoa iturriaren webgunean irakurri