Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda

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Competencias profesionales en Educación para la Sostenibilidad

La Educación para la Sostenibilidad (ES) viene reclamando desde hace décadas un sistema educativo para una trans­formación social sostenible, que estimula la reflexión crítica y la clarificación de valores, promueve el pensamiento sistémico y es innovadora y constructiva, culturalmente apropiada y orientada hacia la acción.

Para ello, es necesario dotar al conjunto de agentes educativos de herramientas conceptuales y metodo­lógicas que faciliten la presencia de la ES en diversidad de contextos educativos.

Un estudio elaborado mediante un cuestionario al que han respondido un grupo de 32 alumnos/as de 3.º de Magisterio del grado de Educación Primaria, indica que los futuros/as docentes enfatizan la clarificación de valores, la capacidad de tomar decisiones, par­ticipar y actuar para el cambio.

Por el contrario no consideran visionar escenarios de futuro, el pensamiento crítico, el diálogo entre disciplinas y la gestión de las emociones y preocupaciones, competencias profesionales esenciales en la Educación para la Sostenibilidad.

La competencia de educar a la ciudadanía para construir un mundo más justo, equitativo y sostenible im­plica la combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes y emo­ciones, y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente ante un reto de sostenibilidad a nivel social, ambiental y/o económico que se sitúa en un determinado contexto cultural y en el entorno educativo.

Son las competencias que tendrían que contribuir a mejorar la calidad de vida de la población y a construir una sociedad y un futuro más sostenible a través de la educación.

Podemos complementar esta definición indicando que se trata no de una única competencia, sino de una constelación de competencias que deberían contribuir a la mejora de la calidad de vida.

En el ejercicio de concreción de la definición se identifican una serie de competencias profesiona­les, el conjunto de los cuales dota de entidad a la competencia profesional global en ES. Estas com­petencias profesionales se conceptualizan como las capacidades que debe desarrollar el/la docente en su ejercicio profesional para incorporar una dimensión de ES en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El marco competencial que proponemos puede desarrollarse en cuatro esferas de acción: el/la educador/a como indi­viduo, como miembro de la institución educativa, como miembro de la sociedad y como ciudadano/a del mundo.

El marco viene configurado por las siguientes competencias:

  • Visionar escenarios de futuro/alternativos: La capacidad de promover en el alumnado la compren­sión de los diferentes futuros posibles y el trabajo con visiones y escenarios, buscando caminos alternativos y cambios para el futuro.
  • Contextualizar: La capacidad de trabajar con el alumnado las diferentes dimensiones de un pro­blema o acción, la dimensión espacial (local-global) y la dimensión temporal (pasado, presente y futuro).
  • Trabajar y vivir con la complejidad: La capacidad de identificar y conectar las dimensiones eco­lógica, económica y social de un problema. El profesorado y el alumnado aceptan la incerti­dumbre y se generan las condiciones para el pensamiento sistémico en el entorno escolar. Se fomenta la capacidad de mirar a las múltiples causas y efectos cuando se exploran y se participa en situaciones.
  • Pensar críticamente: Crear las condiciones para el pensamiento crítico en el entorno escolar para cuestionarse asunciones y reconocer y respetar diferentes tendencias en diferentes situaciones. Promover en el alumnado la reflexión sobre las suposiciones que se encuentran debajo de cada crítica, opinión o manera de ver.
  • Tomar decisiones, participar y actuar para el cambio: Promover en el alumnado la capacidad de moverse de la conciencia a la acción, compartir responsabilidades e involucrarse en acciones conjuntas. La participación proporciona la motivación para discutir, encontrar soluciones y actuar en un contexto determinado.
  • Clarificar valores: El profesorado es capaz de promover la clarificación de valores y comporta­mientos hacia la sostenibilidad reforzando la reflexión, el respeto mutuo y la comprensión de otros valores entre el alumnado.
  • Establecer diálogo entre disciplinas: Desarrollar una enseñanza y aprendizaje basado en un diálogo entre disciplinas, planteado con un enfoque integrador e interdisciplinar.
  • Gestionar las emociones: Promover en el alumnado la capacidad de escuchar las propias emocio­nes, preocupaciones, inquietudes y utilizarlas como medio para llegar a un conocimiento más profundo de los problemas y las situaciones, desarrollando resiliencia.

 

Gisela Cebrián, University of Southampton

Fecha de última modificación:  11/01/2016