Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras

Fecha de publicación: 23/11/2009
Discurso de Iñaki Arriloa
Pacto por la Vivienda

Como tuve ocasión de afirmar en mi comparecencia del 9 de Junio de 2009 ante el Parlamento,  la nueva política de vivienda a desarrollar desde el Departamento de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, se iba a apoyar en un pilar básico: el compromiso para hacer que todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi tengan la posibilidad de acceder a una vivienda digna.
Decía en aquella intervención, de hace apenas cinco meses, que para alcanzar esta meta, y con el fin de promover el diálogo permanente entre todos los agentes que convergen en el sector, me proponía como objetivo instrumentar un gran Pacto sobre la Vivienda, que sirviera como instrumento para lograr que las políticas de vivienda fueran más eficaces en la gestión de los recursos; un pacto social que comprometiera a la sociedad civil para permitir que nuestros conciudadanos pudieran disfrutar del tan ansiado derecho a una vivienda digna. 
Los datos macro que aportaba en aquella comparencia acerca del enorme volumen de necesidades pendientes de resolver, no sólo mantienen su vigencia, sino que, como en el caso de demandantes inscritos en Etxebide, no han hecho más que subir desde entonces, dada la muy complicada situación económica y financiera que nos toca afrontar.
Hoy día, el número de personas demandantes de vivienda protegida inscritas en las listas de Etxebide supera las 93.000. Una cifra, sin duda, que no nos puede dejar indiferentes a nadie y mucho menos, a nosotros como responsables de las políticas públicas de Vivienda del Gobierno Vasco.
Si nos basamos ahora en la información sobre necesidades y demanda de vivienda 2008, deberemos concluir que se precisan del orden de 75.000 viviendas para cubrir las necesidades  actuales de acceso.
Los datos revelan, asimismo, que hay casi 41.000 personas que requieren de un cambio de vivienda.

Si a esas cifras añadimos que las viviendas necesitadas de rehabilitación rondan las 129.000, la conclusión obtenida no hace más que constatar el ingente reto al que nos enfrentamos.
Aunque nuestro horizonte demográfico en los próximos quince años nos anticipa que las nuevas necesidades de vivienda tienden a atemperase significativamente, el esfuerzo de la administración y de los  agentes sociales y económicos implicados en el sector deberá ser necesariamente importante, sostenido y  prolongado en el tiempo.
Para dar cobertura al enorme esfuerzo social preciso para acometer la tarea pendiente en materia de vivienda, es preciso , de un lado, que empecemos por situar los problemas reales de nuestra sociedad en nuestro foco principal de visión; siendo evidentemente la vivienda uno de los principales retos que nos marca la sociedad como problema real a resolver,  y de otro, precisamos, como en todos los grandes retos sociales, que funcionemos con consensos básicos que actúen como palancas de resolución de conflictos ( y la vivienda sí es un conflicto social pendiente), proponiendo para ello un gran  Pacto Político y Social a diez años en materia de Vivienda, que consiga un marco estable de impulso y acuerdo social y que materialice, de una manera constante y continuada, la política de vivienda.

Os proponemos materializar a través del pacto Social por la Vivienda:

LA ACCIÓN COORDINADA SOBRE LA BASE DE UN CONSENSO   El Pacto debería permitir la movilización de todas las administraciones y agentes sociales y privados que son necesarios para satisfacer las necesidades de vivienda sobre la base de una estrategia consensuada.
ESTRATEGIA A LARGO PLAZO   El Pacto debería fundamentarse en una visión común del escenario deseado en el medio y largo plazo y todas las políticas y acciones desarrolladas por las instituciones y organizaciones firmantes del Pacto deberían ser coherentes con dicha estrategia.
SOSTENIBILIDAD Y EQUILIBRIO TERRITORIAL   El principio de sostenibilidad, en todas sus acepciones (planificación urbana, protección medioambiental, ahorro energético), estaría necesariamente presente en los compromisos adquiridos, junto con la necesidad de un desarrollo equilibrado del territorio.
PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y TRANSPARENCIA   El Pacto recogería las opiniones y propuestas realizadas por la ciudadanía, quien también participará en el seguimiento de la implantación de las nuevas políticas de vivienda que serán consecuencia del mismo. La ciudadanía tendrá acceso permanente a los indicadores de realización y de impacto que medirán los resultados alcanzados por estas políticas.
GESTIÓN EXCELENTE   Los programas implementados como consecuencia del Pacto deberían utilizar modelos de gestión que aseguren conseguir la máxima eficiencia económica y alcanzar y sostener los resultados en el tiempo.
Las políticas estratégicas en materia de vivienda y suelo que se instrumentarán en breve en el Plan Director de Vivienda y renovación urbana  2010-2013, deben partir de esos consensos básicos alcanzados estableciendo los objetivos cuantitativos, los medios instrumentales, los recursos y la participación coordinada de los distintos agentes económicos y sociales.
En estos cinco meses, y como es nuestra obligación,  hemos trabajado en el desarrollo de nuestra propuesta política en materia de vivienda y suelo, desarrollando 6 ejes estratégicos de intervención, 18 líneas diferenciadas de actuación y 50 acciones concretas a implementar  en su ejecución.
Como Gobierno tenemos un proyecto de actuación que les hemos entregado, porque los Gobiernos debemos tener planes ejecutivos para resolver los problemas sociales y económicos, pero quiero remarcar esta idea, es tan sólo una propuesta que queremos sea objeto de las aportaciones de todos y enriquecida, modificada y alterada, a través del dialogo social que ahora entre todos queremos instrumentar.
Confío en que dentro de unos pocos  meses la gran mayoría de las administraciones públicas, agentes del sector, grupos parlamentarios, organizaciones sindicales, el entramado empresarial, los agentes sociales y económicos del sector, y la ciudadanía aquí  representadas seamos capaces de rubricar un documento que contenga los consensos básicos sobre la política de vivienda para los próximos diez años, acuerdo que no finalizara con su firma, sino que guiará las políticas estratégicas de futuro y deberá ser objeto de seguimiento y evaluación permanente entre todos a lo largo de su vigencia.
Este País a lo largo de su historia ha logrado articular bastantes mas acuerdos, pactos y consensos de lo que a veces queremos reconocer y espero que a nadie le entre el vértigo de aparecer retratado acordando políticas sociales y económicas con otros.
Creo que una amplia mayoría de los aquí presentes no tenemos miedo de pactar y nos encontraremos en el camino que ahora iniciamos.
Gracias por su asistencia y buen trabajo.