Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda

Mapa del grado de erosión hídrica de los suelos

Detalles

La erosión del suelo puede definirse como la pérdida del material superficial que lo compone, de forma súbita o progresiva, por la acción de distintos agentes.

Los agentes naturales más importantes son el agua de lluvia y el viento, hablándose de erosión hídrica o eólica. El agua puede erosionar directamente al fluir por la superficie, definiéndose como erosión laminar o en regueros; fluyendo por el interior de incisiones en el terreno en las que se concentra el flujo de agua, definiéndose entonces como erosión en cárcavas o barrancos; o discurriendo por los ríos, definiéndose entonces como erosión de cauces. Cuando la erosión de produce de forma súbita por acumulación de agua en el perfil del suelo y afecta a un espesor más o menos importante se habla de movimientos en masa.

El mapa de erosión de suelos de la Comunidad Autónoma de Euskadi evalúa la erosión hídrica laminar. Esto implica que el agente erosivo es el agua de lluvia, que lentamente va eliminando partículas del suelo sin que sus efectos sobre el mismo sean manifiestamente perceptibles a corto plazo.

Al discurrir el agua de lluvia por las laderas se genera un flujo de agua. Este caudal tiene una capacidad de arrastre de partículas, a las que va eliminando lentamente. En el momento en que el flujo de agua se concentra en un punto y a partir de ahí discurre por un canal natural, ya no se puede hablar de erosión laminar.

La predicción y cuantificación de este fenómeno es tremendamente importante, ya que se trata de un proceso de degradación de los suelos que no avisa o que sólo lo hace cuando los niveles de erosión son elevados. Cuanto se muestran signos evidentes en el terreno, el mecanismo de erosión ha pasado a ser más intenso, siendo el primer paso para la aparición de cárcavas o barrancos. La predicción del fenómeno erosivo laminar permite adoptar políticas preventivas para no perder el recurso suelo cuando los indicios de su degradación no son manifiestos.

El modelo aplicado para predecir los niveles de erosión hídrica laminar o en regueros es la Ecuación Universal de Pérdidas de Suelo, tanto en su versión original de 1978, modelo USLE, como en su versión revisada de 1997, modelo RUSLE, cuyos autores y publicaciones de referencia son las siguientes:

  • USLE: Wischmeier, W.H. and D.D. Smith. 1978. Predicting rainfall erosion losses: A guide to conservation planning. Agriculture Handbook No. 537, US Dept. of Agric., Washington, DC.
  • RUSLE: Renard, K.G., G.R. Foster, G.A. Weesies, D.K. McCool, and D.C. Yoder (Coordinators). 1997. Predicting Soil Erosion by Water: A Guide to Conservation Planning With the Revised Universal Soil Loss Equation (RUSLE). USDA Agriculture Handbook No. 703.

Este modelo es sencillo en cuanto a su aplicación y está ampliamente difundido y aceptado por la comunidad científica. Predice la erosión en función de seis factores, el relativo a la agresividad de la lluvia, la susceptibilidad del suelo a la erosión, la longitud de ladera, la pendiente, la cubierta vegetación y las prácticas de conservación de suelos.

Se ha optado por ofrecer los resultados según los dos modelos de la ecuación universal de pérdidas de suelo ya que si bien el modelo RUSLE es un modelo mejorado y mucho más preciso, el modelo USLE tiene un historial de uso mayor y muchos de los trabajos realizados hace años siguen este modelo, con lo que es necesario emplear el mismo para comparar resultados y su evolución en el tiempo.

El resultado que ofrece el trabajo es la evaluación de las pérdidas de suelo en toneladas por hectárea y año.

PÉRDIDAS DE SUELO INTERPRETACIÓN
0 (t/ha y año) Zonas no susceptibles al proceso erosivo, como puedan ser espacios urbanos, carreteras, embalses, etc.
0 a 5 (t/ha y año) Zonas con niveles de erosión muy bajos y pérdidas de suelo tolerables. No hay erosión neta.
5 a 10 (t/ha y año) Zonas con niveles de erosión bajos y pérdidas de suelo que pueden ser tolerables. Probablemente no hay erosión neta.

10 a 25 (t/ha y año)

Zonas con procesos erosivos leves. Existe erosión, aunque no es apreciable a simple vista.

25 a 50 (t/ha y año)

Zonas con procesos erosivos moderados. Existe erosión, aunque puede no ser apreciable a simple vista.

50 a 100 (t/ha y año)

Zonas con procesos erosivos graves. Existe erosión y es apreciable a simple vista.

100 a 200 (t/ha y año)

Zonas con procesos erosivos muy graves. Existe erosión y es manifiesta a simple vista.

Más de 200 (t/ha y año)

Zonas con procesos erosivos extremos. Existe erosión y es evidente a simple vista.

Cuando en la tabla anterior se habla de erosión apreciable a simple vista se entiende que es en caso de que no existan labores en el suelo que remuevan la superficie del mismo, como ocurre en el manejo agrícola, con lo que las posibles evidencias quedarían enmascaradas.

Para unas pérdidas de suelo de 10 t/ha y año, se produciría una reducción del espesor del suelo de aproximadamente un milímetro al año. La velocidad a la que se genera material fino a partir de la roca madre en el suelo es también de ese orden, aunque varía en función de diversos factores, por lo que quedarían compensadas las pérdidas con la generación de nuevas partículas finas y en el balance global no puede hablarse de pérdidas netas.

Complementario al mapa se ha elaborado un programa informático que funciona bajo una hoja de cálculo y que permite resolver el inconveniente estático de la cartografía de erosión. La cartografía de erosión real muestra los valores que predicen los modelos para la situación actual y la cartografía de erosión potencial muestra los valores de erosión para la misma situación pero con el suelo totalmente desprovisto de vegetación. Sin embargo existen muchas situaciones intermedias que pueden ser interesantes para el gestor del territorio y que pueden ser evaluadas con el programa, sin que la cartografía por sí sóla sea capaz de dar respuesta a dicha necesidad.

Los resultados del programa están condicionados por los valores de entrada y su predicción será tanto más parecida a la realidad cuanto mejor reflejen los factores incluidos en la situación que se pretenda analizar. Para un correcto uso del programa es necesario estar familiarizado con los modelos de predicción de la erosión. En caso contrario, conviene consultar bibliografía sobre dichos modelos o bien la memoria del mapa de erosión de suelos de Euskadi en los apartados correspondientes.

LIMITACIONES DEL MAPA DE EROSIÓN:

  • Sólo puede emplearse para predecir la erosión laminar hídrica. No sirve para evaluar las pérdidas de suelos en barrancos, dentro de cauces de ríos, movimientos en masa, o para predecir erosión eólica.

  • Los resultados obtenidos son aplicables para el territorio estudiado, es decir, para la Comunidad Autónoma de Euskadi, pero no tienen porqué ser válidos para otros territorios.

  • La metodología aplicada garantiza sus resultados a una escala 1:25.000. Ampliar el tamaño de representación del mapa, si bien es posible informáticamente, puede inducir a errores.