Manifiesto del servicio publico Berdindu con motivo del 28 de Junio

 

Servicio Público Berdindu. Manifiesto 28J

Los disturbios del 28 de junio de 1969 en Stonewall (Nueva York) marcaron un antes y un después en el movimiento LGTBI. Hoy, pese a que la conciencia social cada vez es mayor, los datos confirman que en la punta del iceberg de los discursos de odio se encuentra la discriminación por orientación e identidad sexual y/o expresión de género. En este marco, un año más, gran parte de la sociedad nos unimos para ver de manera conjunta el mundo y de él se desprende un sabor agridulce del que es difícil prescindir.

Es innegable que tras años de lucha, el colectivo LGTBI es más visible, cada vez hay más armarios rotos y lo que es más importante, cada vez se construyen menos.

Hoy las niñas y los niños están más cerca de poder vivir(se) como son, los esquemas de género siguen presionando, pero la sensación de ahogo es cada vez menor. Además de oír también escuchamos lo que estas niñas y estos niños nos dicen y lo hacen públicamente y en primera persona.

Jóvenes lesbianas, gais, transexuales, bisexuales… deciden vivir su sexualidad en libertad, se movilizan y disfrutan con orgullo y sin drama. Incluso por primera vez un hombre (marido del primer ministro de Luxemburgo) posa junto a las primeras damas en una cumbre europea y la foto se hace viral.

Y es que sabemos que las siglas LGTBI no son suficientes para englobar a las diferentes orientaciones e identidades sexuales y/o expresiones de género de todas las personas, pero tampoco queremos seguir añadiendo letras a un colectivo que necesite ser reivindicado, sino que queremos que estas siglas abarquen todo el abanico de diversidad sexual y de género en el que nadie quede fuera. Ojalá algún día esta diversidad sea asumida como tal y todas las personas formen parte de ella.

Lamentablemente también tenemos que hablar la discriminación que sufre este colectivo como por ejemplo en Chechenia donde existen campos de concentración en los cuales realizan “operaciones de limpieza preventiva”, o de cómo todavía en once países ser LGTBI está castigado con pena de muerte y en decenas de ellos con prisión que puede ser hasta cadena perpetua, o incluso, cómo en muchos estados se imponen multas, trabajos forzados o deportaciones. También tenemos ejemplos más cercanos y recientes donde la visibilización del lesbianismo ha tenido como respuesta la expulsión de una cafetería o la agresión que sufrieron una pareja de chicas. Del mismo modo, queremos recordar la violencia que se está ejerciendo en varios puntos del estado contra los hombres y mujeres transexuales, especialmente contra estas últimas.

Además, tenemos que seguir lamentando el hecho de que, a día de hoy la transexualidad siga estando catalogada dentro de los manuales de trastornos psiquiátricos tanto por la OMS como por la AMPA (American Phsycriatic Asociation) sin que exista ningún razonamiento científico para que esto sea así, hecho que problematiza enormemente la vida de los hombres y mujeres transexuales.

Y todo esto no es algo que atañe únicamente al colectivo LGTBI, sino que afecta al conjunto de la sociedad vasca. Efectivamente, la violencia se ejerce contra el colectivo, pero todas las personas sufrimos las consecuencias de vivir en un mundo en el que esto sucede.

En este contexto, el 28 de junio cobra todavía mayor importancia y desde el servicio público Berdindu, Servicio de Información y Asistencia al colectivo LGTBI del Gobierno Vasco, seguimos con la mirada puesta en los discursos de odio y las violaciones de los derechos humanos y animamos a la sociedad a que ante estas situaciones, actúe y denuncie con la voz bien alta. Si echamos la mirada atrás somos conscientes de que la aceptación social de la diversidad sexual y de género es cada vez mayor gracias, en parte, a la labor que toda la sociedad vasca ha realizado para construir una comunidad más justa e igualitaria.

 

Fecha de última modificación: 25/04/2017