Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda

Biodiversidad

Biodiversidad es el término que utilizamos para referirnos a la riqueza y variedad de formas que puede adoptar la vida: a la variedad de genes, de especies de animales y vegetales, de razas que hay dentro de una misma especie, de paisajes y de ecosistemas.

La diversidad biológica no sólo es valiosa por sí misma; es la base del funcionamiento de los ecosistemas y, por tanto, la base de nuestra salud y prosperidad.

La desaparición de una especie altera el equilibrio natural, pone en peligro el funcionamiento de todo el ecosistema del que forma parte y, tarde o temprano, acaba afectando de una u otra manera a nuestra calidad de vida y a nuestra economía. Aun cuando todavía se sabe poco sobre las funciones que desempeña la mayoría de las especies en el funcionamiento de un determinado ecosistema, las investigaciones demuestran que un ecosistema es más estable y menos frágil cuanto mayor es su biodiversidad. Cuanto más diverso, mayor es por tanto su capacidad para suministrarnos los servicios ambientales base de nuestro bienestar.

La situación geográfica de Euskadi, con una zona norte de clima lluvioso y templado atlántico, una zona intermedia más seca y continental, y por último con la Rioja Alavesa de clima típicamente mediterráneo posibilitan que en nuestro territorio aparezcan especies muy distintas, desde las típicamente eurosiberianas a las marcadamente mediterráneas.

La ubicación entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, junto con el carácter montuoso del territorio, posibilita la presencia de especies particulares de ambas cordilleras.

El accidentado relieve del territorio ofrece gran variedad de condiciones ambientales para diferentes especies, mientras que la influencia de la costa hace que las temperaturas sean más estables en su entorno, creando pequeños refugios para especies de climas más templados. Esta variedad ha permitido que subsistan especies llegadas en etapas climáticas pasadas más frías o cálidas.

La “brecha” que las alturas moderadas de las sierras del territorio crean en la barrera conformada por la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. Ello hace que haya sido y sea uno de los principales pasos para las especies que se desplazan de norte a sur o viceversa, bien en migración, bien expandiendo su área de distribución.